En Barcelona el otoño son tres semanas de verano tardío, un mes de entretiempo y, de repente, quince días de humedad que se mete en los huesos. Por eso aquí el armario de octubre a diciembre funciona por capas. Estas son las nueve prendas con las que se arregla medio equipo de la tienda.
Las bases
- Una camisa Oxford o de lino lavado. Sola en los días templados, debajo de un jersey cuando refresca.
- Una camiseta de algodón grueso, blanca o negra. Si transparenta, no sirve como capa.
- Un jersey fino de merino en crudo, gris o marino. Se mete en la mochila y pesa menos que una botella de agua.
Las piezas que hacen de chaqueta
- Una sobrecamisa de franela. En octubre es la chaqueta; en diciembre va debajo del abrigo.
- Un cárdigan grueso, para la oficina con aire acondicionado y para las tardes en casa.
- Una gabardina o chaqueta ligera que aguante la lluvia fina del mar.
Abajo
- Un vaquero recto en azul medio: con todo.
- Un pantalón de lana fría o un chino para los días de reunión.
- Una falda midi o un pantalón de pana, que abrigan más de lo que parece.
Cómo combinarlas
La regla que seguimos es sencilla: un color de base (azul marino, gris o camel), un neutro claro (crudo, arena) y como mucho un color con fuerza, que esta temporada en la tienda es el teja. Con nueve prendas en esa gama salen más de treinta combinaciones distintas.
Lo que no necesitas en octubre
Un abrigo de paño grueso. En Barcelona no se saca hasta finales de noviembre y, con una buena capa debajo, lo usarás muchos menos días de los que piensas. Si estás pensando en invertir en uno, mejor que sea de buena lana y de corte recto: te durará una década.

